Asesinato de "El Chino Ántrax", líder del grupo criminal Los Ántrax | To...



La muerte de “El Chino Ántrax”, una historia de narcos que supera la ficción

Este es otro de los dramas que muestra cómo puede terminar una carrera en el narcotráfico. A pesar de gozar de libertad condicional, huyó para buscar venganza. Pero lo que encontró fue la muerte. Cuando supe que el narcotraficante mexicano José Alfredo Aréchiga Gamboa alias "El Chino Ántrax” había escapado el 6 de mayo pasado de la libertad condicional  a la que estaba sujeto en San Diego, California, una pregunta vino instantáneamente a mi mente. ¿Qué lo impulsó a quebrantar el fabuloso acuerdo llegado con la Fiscalía? ¿Cuál fue el motivo que detonó su fuga? Sólo había una respuesta para este tipo de casos: la venganza. Y sólo podría satisfacerla cruzando la frontera entre San Isidro, California, y la inhóspita ciudad de Tijuana para llegar a Culiacán, Sinaloa, y ajustar cuentas con su ex jefe Ismael "El Mayo” Zambada, el líder del Cartel de Sinaloa, quien lo traicionó en 2013 entregándolo a la justicia estadounidense en bandeja de plata.



Buscando venganza "El Chino Ántrax” encontró la muerte, a sus 40 años. Diez días después de que se fugara su cuerpo fue encontrado en un paraje de Culiacán dentro de una lujosa camioneta BMW, maniatado y sin vida, con claros signos de tortura, al lado del cadáver de su hermana y su cuñado.



Si el lector es de los que ve la serie de El Señor de los Cielos, La Reyna del Sur, Narcos, Breaking Bad, Suburra o cualquier programa de tráfico de drogas del género de ficción, cuando conozca la historia de "El Chino Ántrax” confirmará la máxima de que la realidad supera la imaginación de los guionistas a veces en forma superlativa. Llevo 15 años investigando las entrañas del Cartel de Sinaloa, y desde hace mucho comprendí que lo que ocurre dentro de las redes de narcotráfico trasnacional es más increíble de lo que retratan los shows de televisión. Los protagonistas son más creativos, malvados y débiles, los antagonistas más incisivos y persistentes, y lo que está en juego es más grande. Mucho más grande.



Alto, atlético, de piel morena como de porcelana. Así era "El Chino Ántrax” cuando trabajaba para "El Mayo” y su familia. Tenía una popular cuenta en Instagram donde subía fotos de sus lujos y excentricidades, incluyendo una supuesta cita con la rubia multimillonaria Paris Hilton.



Las crónicas de periódicos de Culiacán señalan que era tan solo un muchacho de 19 años de edad que vendía tacos en la calle cuando fue contratado como ‘sicario' por "El Mayo” Zambada.  Vicente Zambada Niebla, el hijo de El Mayo contó la historia verdadera en su diario personal, del cual tengo copia.



Vicente, es el hijo mayor de "El Mayo” y ha sido testigo de la vida de su padre desde los 16 años. Luego de un atentado orquestado por un grupo rival, para protegerlo "El Mayo” siempre lo tuvo a su lado, en lo personal y en los destinos del Cartel de Sinaloa. En su diario escribió que El Chino era amigo de la infancia de su hermanastro Ismael Zambada Imperial alias "Mayito Gordo”. "Crecieron juntos”, afirma. Y fue hasta 2004, a los 24 años de edad, cuando entró a las filas del cartel no como sicario sino como un simple chofer de su amigo "Mayito Gordo”.



Empresario del narcotráfico



Tuvo siempre un bajo perfil hasta que en 2008 la guerra entre el CS y el Cartel de los Beltrán Leyva cambió el rumbo de su vida para siempre. Como gozaba de toda la confianza de la familia se convirtió en guardaespaldas de "Mayito Gordo” y le dieron armas. Después, El Mayo le confió lo más preciado: la vida de Vicente, su primogénito, el heredero natural del imperio criminal.



"Le di a Chino un jeep blindado así él podía vigilar en los alrededores y lo autoricé a contratar a 20 personas para que trabajaran con él. Chino y toda su gente era pagada por mi padre…”



Pero El Chino, como muchos otros que trabajan para los carteles, tenía sus propios negocios personales. Le contó a Vicente que él por su cuenta tenía una logística de transporte para traficar droga hasta la frontera con Estados Unidos y traer de regreso el dinero de las ganancias, y que estaba pensando comenzar a comercializar el servicio por el cuál cobraría una cuota.



¿Cuál era ese método infalible? Bueno, pues "El Chino” contaba con la complicidad de una empresa mexicana muy grande, que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores, que se dedica a la venta de pollo. Si, pollo, como Los Pollos Hermanos de Breaking Bad. Solo que aquella era una pequeña franquicia de comidas rápidas que prestaba servicios de lavado de dinero y logística para el traslado de droga. En la vida real "El Chino Ántrax” usaba trailers refrigerados que trasportaban toneladas de droga junto con los pollos congelados y huevo que llegaban a supermercados. Pionero siempre en los negocios riesgosos "El Mayo” fue uno de sus primeros clientes, junto con Joaquín Guzmán Loera "El Chapo”.

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